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Vasitos de lemon curd pie


Abrir la nevera, o el congelador, y encontrarse unos postres caseros en formato individual listos para comer no tiene precio. Si además es un Lemon pie, el placer puede desbordarte. Esta combinación de masa sablé,  lemon curd y merengue es sencillamente genial, cítrica, fresca y cremosa. Como colofón de un menú de fiesta o para premiarte en el táper de cada día, tú decides.

Vasitos de lemon curd, merengue y masa sablé. O un lemon pie encerrado en un bote.


Ingredientes

Para la masa sablé
  • 175 g de harina
  • 75 g de azúcar glass
  • 140 g de mantequilla
  • 1 yema de huevo
  • 1 yema cocida 
  • sal
Para el lemon curd
  • 3 huevos
  • 1 yema de huevo
  • 200 g de azúcar glass
  • el zumo de 4 limones
  • 1 cucharada de ralladura de piel de limón
  • 120 g de mantequilla
 Para el merengue italiano
  • 100 g de claras de huevo
  • 200 g de azúcar
  • 40 g de agua
  • 25 g de zumo de limón

Preparación

La masa sablé
Colocar en un bol la mantequilla cortada a dados y el azúcar glass y mezclar hasta integrar. Añadir la yema de huevo fresca y rallar encima la yema cocida y mezclar todo bien.


Tamizar encima la harina y la sal y mezclar hasta integrar los ingredientes y conseguir una masa de textura arenosa. Retirar del bol, colocar sobre un film plástico, compactar y envolver. Reservar y enfriar en la nevera durante un par de horas.


Sacar de la nevera, retirar el film y, con ayuda de un rodillo de amasar, estirar bien la masa hasta conseguir una lámina fina (3 o 4 milímetros). Marcar cuadrados pequeños para que sea más fácil cortarlos después de la cocción. Enfriar en la nevera durante 30 minutos.
Precalentar el horno a 170º.
Cocer durante 10 minutos, vigilando que no se tueste demasiado. Retirar y dejar enfriar sobre una rejilla.



El lemon curd
Rallar la piel de los limones, exprimir el zumo y reservar.
Cortar la mantequilla en dados pequeños y reservar en la nevera.
En un bol batir los huevos y el azúcar, hasta obtener una mezcla homogénea y blanquecina, intentando no incorporar aire al batir.
Incorporar el zumo y la ralladura de limón y mezclarlo todo bien.


Colocar en el fuego una cazuela con un poco de agua y llevar a ebullición. 
Poner el bol sobre la cazuela y bajar el fuego, de manera que la crema no llegue a hervir. Es importante que el agua siga hirviendo suavemente y que ésta no toque el fondo del bol.
Remover continuamente hasta que espese, en ningún caso dejar que supere los 80º, ya que podrían cuajarse los huevos y la crema se cortaría. Cuando se espese, estará a unos 70º aproximadamente, entonces retirar del fuego.
Fuera del fuego, añadir la mantequilla y remover hasta que se deshaga completamente. Al poner la mantequilla fría bajaremos de inmediato la temperatura y cortaremos la cocción.
Cubrir la crema a piel, con film transparente y tocando la superficie, de este modo se evita que se forme una costra en la crema mientras se enfría. Reservar en nevera.



El merengue italiano
Preparar un almíbar con el azúcar, el agua y el zumo de limón, mezclando los ingredientes en un cazo al fuego hasta alcanzar 118º.
Mientras alcanza la temperatura, batir las claras en un recipiente bien limpio.
Sin parar la batidora, y a velocidad media ir incorporando el almíbar con un hilo fino, dejándolo resbalar por la pared interior del bol. Seguir batiendo, ahora a velocidad fuerte,  hasta que tengamos todo el almíbar incorporado y la mezcla se enfríe. Reservar en la nevera.


Los vasitos
Colocar en el fondo unas porciones de masa sablé. Cubrir con lemon curd (unos 2 centímetros más o menos) y una nueva capa de sablé.



Colocar el merengue en una manga pastelera y con una boquilla (o cortando directamente la punta) decorar y cubrir la superficie de la crema.
El acabado tostado del merengue se lo vamos a dar con un soplete de cocina. No hay que acercar la llama al merengue, es mejor trabajar desde una cierta distancia. Se quema con facilidad y rapidez, así que si es la primera vez os aconsejamos que hagáis una prueba primero para calibrar las distancias y el acabado que más os guste.


Y listos para consumir o para guardar. Existen en el mercado tapas termosellables a las que se aplica calor con una plancha y cierran herméticamente el vasito. Nosotros incluso hemos congelado unos cuantos y al descongelarlos están como recién hechos.


Vasitos de lemon curd, merengue y masa sablé. O un lemon pie encerrado en un bote.

Y si te gusta la idea, aquí tienes más propuestas para tus postres en vasitos individuales (se accede a la receta haciendo clic en el nombre)



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