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Tarta mousse de membrillo y mascarpone

Para el postre de hoy hemos optado por una tarta de mousse de membrillo, combinada con ingredientes clásicos, mascarpone, nueces y crema inglesa, con un resultado sorprendente.
La tarta es de pequeño formato y hemos utilizado el resto de preparaciones para reproducirla en vasitos individuales, para el táper de la oficina u otras ocasiones.
Parece complicada de elaborar, pero recordar que se puede ir haciendo por partes antes del montaje final. También os dejo la receta de membrillo casero (hacer clic aquí), por si en su momento os animáis.
Y ojo al número siete: casero y comestible, ahí lo dejo.

Tarta mousse de membrillo y queso mascarpone, con disco interior de membrillo y crema inglesa y base de dacquoise de nueces.

Vasitos de Red Velvet

Versión individual y en cristal de uno de los clásicos de la repostería americana, la Red Velvet.
Este precioso color rojo terciopelo (red velvet) que enamora solo verlo, se consigue con ingredientes naturales (remolacha), sin colorantes artificiales. Además de esta manera el bizcocho tiene un plus de humedad y jugosidad. El frosting es una suave mousse de yogur y queso masacarpone.
Diferentes formatos y tamaño de vasitos para todos los gustos, disfrutarlos!

La tarta Red Velvet presentada en vasitos: bizcocho con remolacha (sin colorantes) y una suave mousse de yogur y mascarpone


Puding de chocolate y chía

La chía, semilla de una planta herbácea originaria de México y centroamérica, era en la época precolombina uno de los tres alimentos básicos junto al máiz y el frijol. Desplazada por los cereales llegados de Europa, desapareció prácticamente hasta finales del siglo XX, cuando se recuperó su producción y se extendió su consumo por todo el mundo gracias a sus propiedades nutricionales, que le ha valido el ingreso en el selecto club de los "superalimentos".
En números redondos: Un 20 % de proteína, un 40 % de hidratos (fibra alimentaria de la cual 5 % fibra soluble), un 34 % de lípidos (el 64 % ácidos grasos omega 3) y una importante cuota de vitaminas, minerales y oligoelementos.
Una cita, documentada en Wikipedia, dice que tiene  dos veces más proteína que cualquier semilla, cinco veces más calcio que la leche entera, dos veces la cantidad de potasio en los plátanos, tres veces más antioxidantes que los arándanos, tres veces más hierro que las espinacas y siete veces más omega 3 que el salmón.
En todo caso, y más allá de sus posibles efectos sobre la salud, buenas razones para probarla. Así que os ofrecemos esta sencilla elaboración, con cacao y leche de avena, que se presenta como un postre fresco y resultón.

Puding de chía y chocolate con leche vegetal (avena) y topping de fruts rojos

Mousse de yogur con arándanos y granola

Nueva propuesta para la colección de postres en vasitos: una cremosa mousse de yogur y queso mascarpone con coulis de arándanos y topping de granola casera.
Si los pruebas querrás repetir, pero recuerda ... son para comer de uno en uno :)

Vasitos de mousse de yogur y mascarpone, con coulis de arándanos y granola casera

Neapolitan en vasito

Chocolate, fresa y vainilla son los sabores y colores del más conocido helado napolitano. Aunque ahora nos supera la cantidad y variedad de gustos que nos ofrece cualquier heladería, hace unos "años" este corte de helado, servido entre dos galletas o en pequeños vasitos, era el no va más.
Manteniendo los sabores y colores originales hemos cambiado las texturas y los hemos metido en unos vasitos: brownie de chocolate, panacota de fresas y crema inglesa de vainilla, una combinación de lo más interesante.

Chocolate, fresa y vainilla, los sabores y colores del típico Neapolitan en texturas diferentes: brownie, panacota y crema inglesa


Crumble de frutos rojos y helado de appeltaart

Del último Appeltaart horneado en casa (receta aquí si te la perdiste), reservamos más o menos la tercera parte para probar nuevos sabores y texturas en un helado, efectivamente de esa genial tarta de manzana holandesa.
Y para que luzca mejor y no vaya solo por la vida, lo combinamos con un crumble de frutos rojos, que puede servirse templado en contraste con el helado.
Así que aprovechar este dos por uno y luciros en el próximo postre.

Hornearlos a 170º durante unos 40 minutos aproximadamente, vigilando que la masa dore pero no se queme. Retirar y dejar templar.


Vasitos de Banoffee pie

Tarta clásica del recetario inglés en una versión adecuada al recipiente, y sin horno porqué todo se ha cocinado previamente. Una base de masa sablé, caramelo salado (toffee), plátanos caramelizados, nata montada con topping de sésamo y almendras tostadas. 
Ya comentamos en otra ocasión que hay que probarla para quererla ... así que a la tarea. Prepararla en monodosis tiene el valor añadido de no darse un atracón de entrada, aunque si la quieres mucho siempre te puedes comer más de una. 

La tarta Banoffee pie en versión vasitos: masa sablé, toffee, plátano caramelizado y nata.


Vasitos de lemon curd pie

Abrir la nevera, o el congelador, y encontrarse unos postres caseros en formato individual listos para comer no tiene precio. Si además es un Lemon pie, el placer puede desbordarte. Esta combinación de masa sablé,  lemon curd y merengue es sencillamente genial, cítrica, fresca y cremosa. Como colofón de un menú de fiesta o para premiarte en el táper de cada día, tú decides.

Vasitos de lemon curd, merengue y masa sablé. O un lemon pie encerrado en un bote.


Vasitos de yogur y cítricos

Los modernos gadgets de cocina nos ofrecen un amplio abanico de posibilidades que a veces nos cuesta aprovechar. Así que hoy hemos desempolvado el sifón para elaborar una refrescante mousse de yogur y limón, con una textura ligera y superesponjosa. Combinada con una crema de naranjas sanguinas (orange curd) hemos elaborado estos singulares vasitos de postre para redondear cualquier comida, fiesta o celebración.


Crumble de manzana

El crumble de frutas tiene su origen en la cocina de la escasez y el racionamiento propio de los conflictos armados (Inglaterra II Guerra Mundial) y por tanto es un postre sencillo de elaborar, económico, saludable, pero lo mejor es que está riquísimo.
Es un postre muy versátil, pueden utilizarse otras variedades de manzana y por supuesto otras frutas, especialmente las que estén de temporada, es más fácil encontrarlas en su punto.

Postre de manzana con textura de compota y un crujiente crumble de avena.