Una buena salsa de tomate casera es uno de esos básicos que merece la pena tener siempre a mano. Preparada con tomates maduros, aceite de oliva y una cocción lenta hasta concentrar todo su sabor, sirve como base para infinidad de platos.
Cuando los tomates están en plena temporada y tienen sabor de verdad, es también una excelente manera de aprovechar una cosecha abundante y preparar conserva para disfrutarla durante todo el año.
| Raciones | Dificultad | Preparación | Cocción |
|---|---|---|---|
| 10 | Fácil | 15' | 50-80' |
Ingredientes
- 3 kg de tomates maduros
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de azúcar
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- ½ vaso de agua
- Opcional: ramas de los propios tomates
Preparación
- Preparar los tomates. Utilizar tomates maduros pero todavía firmes. Lavarlos bien y cortarlos en cuartos. Si conservan parte de las ramas, podemos reservarlas para incorporarlas durante la primera cocción y aportar más aroma.
- Realizar la primera cocción. Colocar los tomates en una cazuela de base ancha. Añadir las ramas de tomate, sal, pimienta negra recién molida, medio vaso de agua y una pequeña parte del aceite de oliva. Cocinar a fuego medio hasta que los tomates estén completamente blandos y la piel empiece a desprenderse.
- Opción en olla a presión. Esta primera cocción también puede realizarse en olla a presión. En este caso serán suficientes aproximadamente 20 minutos.
- Eliminar pieles y semillas. Retirar las ramas y pasar los tomates por un pasapurés, chino o colador para separar la pulpa de las pieles y las semillas.
- Reducir la salsa. Volver a colocar la pulpa en una cazuela y añadir el azúcar, que ayudará a equilibrar la acidez natural del tomate. Cocinar a fuego moderado hasta conseguir una salsa concentrada y con la textura deseada. Como referencia, el volumen debería reducirse aproximadamente a la mitad.
- Freír el tomate. Rectificar de sal si es necesario y añadir el resto del aceite de oliva. Subir ligeramente el fuego y cocinar durante unos 5 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que el tomate quede bien ligado con el aceite y alcance la textura deseada.
- Envasar y conservar. Introducir la salsa de tomate caliente en tarros de conserva de unos 200 ml, previamente limpios y preparados para el envasado, dejando el espacio adecuado en la parte superior. Cerrar con tapas en buen estado y procesar los tarros al baño María para favorecer la formación del vacío y su conservación. Para conservas de larga duración a temperatura ambiente es importante seguir un procedimiento de conservación de tomate validado, incluida la acidificación cuando corresponda, ya que la acidez natural del tomate puede variar. Una vez fríos, comprobar que todos los tarros han hecho correctamente el vacío antes de guardarlos.
Información nutricional
Para el cálculo se han utilizado valores nutricionales medios de tomate fresco, aceite de oliva y azúcar. La sal, la pimienta, el agua y las ramas de tomate no aportan una cantidad significativa de energía.
| Nutriente | Receta completa | Por ración | |
|---|---|---|---|
| Energía | ~1.460 kcal | ~146 kcal | |
| Proteínas | ~27 g | ~2,7 g | |
| Carbohidratos | ~142 g | ~14 g | |
| Grasas | ~97 g | ~9,7 g |
Los valores nutricionales son aproximados. El resultado real puede variar según la variedad de tomate, la cantidad de piel y semillas eliminadas y el grado de reducción de la salsa durante la cocción.
Consejos para una buena salsa de tomate
La calidad del tomate es fundamental. Cuanto más maduros y sabrosos sean los tomates, menos necesitará la salsa para tener un buen resultado. La cantidad de azúcar también puede ajustarse según su acidez e incluso omitirse si los tomates son suficientemente dulces.
La reducción debe hacerse sin prisas. Una cazuela ancha facilita la evaporación del agua y permite concentrar el sabor sin necesidad de cocinar a fuego excesivamente alto.
Fuente de inspiración: El cocinero fiel.






Mmmm una salsa buenisima!! Donde esté la salsita de tomate casera... que se quiten las demás!! Qué maravilla! Un besito
ResponderEliminarEstoy con Laura dodnde este una salsa casera que se quite orlando...jajajaBesos
ResponderEliminarUna explicación completísima. No se me había ocurrido lo de colocarle ramitas de tomate. Ya que tienes muchos tomates porque no pruebas hacer dulce, con la proporción de cualquier dulce (si no la sabes te la digo), es riquísimo con pan y mantequilla.
ResponderEliminarBesoss
http://siempreseraprimavera.blogspot.com
Te debe de haber quedado muy rico, yo tampco sabía lo de las ramas de tomate que le deben de dar un aroma espectacular.!!Que suerte tener tantos tomates.Besos.
ResponderEliminarLo haces como mi madre, que se puede tirar toda la tarde haciendo la salsa, pero merece mucho la pena,y he aprendido que las hojas sirven! eso me ha encantado! de veras que no lo sabía...besos
ResponderEliminarUmmm esta salsa de tomate tiene que estar buenisima. No hay nada como la salsa de tomate casera. Un saludo de Cocina con MrZexions.
ResponderEliminarhttp://cookingmrzexions.blogspot.com.es/
Sí es verdad que los tomates que se compran no saben a nada :S Voy a tener que plantarme un huertecito para cultivarlos yo misma y hacer esta salsa ^o^
ResponderEliminarBss
Con Especias