Cuando leo las etiquetas de los fiambres procesados, por muy naturales que sean, siempre me asalta la duda de si en casa se pueden mejorar, desde la nutrición y la salud, eliminando esa larga lista de aditivos que acompañan la carne: estabilizantes, azúcar/jarabe de glucosa, antioxidantes, gelificantes, fibra, aromas, conservadores, ...
Y la respuesta es afirmativa, se puede preparar en casa, por ejemplo, un excelente fiambre de pechuga de pavo natural, sin "ingredientes raros y desconocidos", con unos resultados óptimos de sabor y textura. Y disfrutarlo en una tostada como la que acompaña esta receta.
Colabora, y mucho, en el resultado final, la técnica de cocción empleada: salmuera / reposo en frío / sellado al vacío / cocción a baja temperatura. Pero si no hay envasadora al vacío ni circulador sous vide, al final encontraréis una opción para cocción al horno con resultados muy parecidos.



