Este bizcocho de hoy es un guiño cariñoso a Amalia de Cuadernos de cocina, y la oportunidad para preparar una merienda por todo lo alto.
El molde que hemos utilizado lo fabricó mi padre hace muchos años, no es un "Bund" pero tiene un agujero central y hornea con las mismas propiedades. Del resultado no os voy a contar las maravillas, probadlo, pero sabed que corréis el peligro de convertiros en adict@s.


