Tiramisú, el postre de la cocina italiana por excelencia, es uno de los favoritos en casa. Contra lo que pueda parecer es una creación moderna, de mediados del siglo XX. Originario del Véneto, según las fuentes habituales de Internet, se servía en los burdeles como tentempié (ese es el significado de tiramisú) reconstituyente. En su corta vida ha ido evolucionando hasta el patrón actual: ingrediente seco, café solo o con licor, crema a base de huevos, mascarpone y azúcar, y cacao en polvo.
Nueva versión, más allá del Tiramisú básico y la Tarta tiramisú con turrón de Jijona, ya publicados en el blog: la respuesta la trae el otoño: calabaza, un todoterreno en la cocina. Bizcocho de calabaza y un toque también en la crema, y así nace el pumpkin tiramisu, todo un descubrimiento. Incorpora en la crema un poco de agar-agar, para garantizar que la textura no sufra "caídas".
Fieles a la cultura del túper, hemos montado una versión "vasito para llevar", que será la envidia de los colegas de comedor.



