El mundo del pan es apasionante. Aprendes cada día, muchas veces gracias a inicitivas como Bake the world. Nunca había oido hablar del bollo sevillano, pero puesto el "equipo de investigación y documentación" a trabajar te das cuenta que hay tema y algo bueno saldrá.
Recién hecho, blanco, crujiente y esponjoso, es una delicia. Cuando empieza a perder textura, con un ligero tostado recupera la alegría, y si te descuidas alguna pieza, o lo haces a propósito, y endurece, montas rápidamente unas migas o unas sopas de ajo.
Y en el capítulo de técnicas básicas deja como legado el refinado de la masa y el enrollado al formar las piezas.
Para hacerlo a mi manera (my way) le he puesto un porcentaje importante de harina blanca de espelta, una variedad de trigo antiguo que está recuperando protagonismo y que me encanta el sabor que le da al pan.
Recién hecho, blanco, crujiente y esponjoso, es una delicia. Cuando empieza a perder textura, con un ligero tostado recupera la alegría, y si te descuidas alguna pieza, o lo haces a propósito, y endurece, montas rápidamente unas migas o unas sopas de ajo.
Y en el capítulo de técnicas básicas deja como legado el refinado de la masa y el enrollado al formar las piezas.
Para hacerlo a mi manera (my way) le he puesto un porcentaje importante de harina blanca de espelta, una variedad de trigo antiguo que está recuperando protagonismo y que me encanta el sabor que le da al pan.



