Alcachofas marinas

Después de la preparación en tortilla, seguimos con la "dieta" de la alcachofa, esta vez rellenas de pescada y marisco, o sea marinas.
Ya sabéis que esta joya de la huerta invernal es una fuente de salud, muy poco aporte calórico, alto contenido en fibra, rica en potasio, magnesio, calcio y fósforo, vitaminas B1, A y C, muy completita vamos. Entre sus efectos: ayuda a regular el nivel de colesterol, favorece el metabolismo de las grasas, regula las funciones hepáticas y el tránsito intestinal y tiene efecto diurético. Vivan las alcachofas! Después de esta encendida defensa, solo queda disfrutarlas.


Tortilla de alcachofas y ajos tiernos

Vamos a empezar a portarnos bien e ir poniendo en práctica los buenos propósitos que seguro hemos hecho para el nuevo año. Una buena opción es esta tortilla de temporada:  alcachofas con un toque de ajos tiernos. Apaña una comida ligera, una cena y, si sobra un trozo, el tuper.
Me gusta poco el invierno, pero la alcachofa es una de las cosas que lo hacen más llevadero, si no existiera habría que inventarla!
A ver si la famosa "cuesta", es más llevadera en todos los sentidos.



Wok de pollo con soja, miel y sésamo

Una de las cosas más divertidas de este mundo de cazuelas y fogones es ir probando cosas nuevas: ingredientes, condimentos, texturas, cocciones, utensilios, ... y luego llevar el resultado a la mesa y dejar el plato bien limpio. Y cuando algunos ingredientes son de otras culturas, o les damos un uso diferente al habitual, el reto sube de nivel y la diversión también. En este caso es una receta que mezcla salsa de soja y miel  en la cocción  del pollo de toda la vida, con un acabado de sésamo tostado, que le da un toque crujiente. Una propuesta digamos diferente.
Mi pinche-catador se acabó el plato, señal de que se puede comer, pero pidió repetir, y eso ya es indicador de que además está bueno. Seguiremos probando...


Canelones

Uno de los iconos de la cocina tradicional catalana y sin una entrada digna en el blog. Había que remediarlo. Igual llega un poco tarde, es el plato típico del día de San Esteban, o sea mañana 26 de diciembre, pero puede hacerse para cualquier ocasión.
En origen era un plato de aprovechamiento de los guisos, normalmente de pollo, que sobraban en Navidad, por eso se comían al día siguiente. Lo normal hoy es preparar el rustido para rellenarlos.
Consejo: como es un plato entretenido, vale la pena hacer cantidad y congelar el excedente. Es un lujo llevarse un túper de canelones caseros a la oficina.


Bombones dulces...y algunos salados


Quería un título para la entrada que recogiera el conjunto de la experiencia y los resultados, y antes de convocar a las musas para la ceremonia de la inspiración, he tenido un flash revelador: Bombones dulces ... y algunos salados.

Es la primera vez que preparo bombones y quería experimentar con los sabores, así que hay un par de variedades digamos diferentes, saladas, aunque cada vez es más común encontrarlas. Lo sorprendente es que han tenido mucha aceptación. Después de la primera cata oficial, en fila, con su cartelito, lo divertido ha sido que se han mezclado y, como por fuera son todos iguales, al final se han convertido en "bombones sorpresa": el juego de los sabores.

Disfrutarlos con moderación, son pequeños pero matones y pueden tener efectos secundarios (bombón debe derivar de bomba, en este caso calórica).


Sopa exprés de galets de Navidad

Lo de Navidad es por la época y la tradición, pero esta sopa puede prepararse y comerse durante toda la temporada de sopas, que ya sabéis que es cuando no hace calor (y a partir de aquí cada uno se ajusta el termostato personal).

Lo de exprés no es por la olla, si no tal como dice el diccionario por la acepción de rápido: lo que se hace o sucede muy deprisa. En poco más de 20 minutos podemos tener este plato en la mesa. En los menús de fiestas esto nos permite dedicar más tiempo al plato principal, al postre, o mejor aún a nuestros invitados.

Así que no perdamos tiempo y manos a la obra.