Los últimos plátanos que compramos han madurado a toda velocidad y aprovechado el cambio de tiempo, la llegada del otoño se ha hecho notar, parece que apetece más preparar dulces calóricos. Hemos optado por unos muffins clásicos, que al ser monodosis puede controlarse mejor el "consumo". Y para acompañar al plátano, reparto de lujo: nueces y pepitas de chocolate en una masa de cacao, vamos "ligeritos".
Hace poco mi pinche favorito me preguntó por la diferencia entre muffins y magdalenas, ... buena pregunta! A parte del origen, inglés el primero y francesa la segunda, y dado que los ingredientes de la masa base son casi idénticos y en proporciones muy similares, la diferencia está en como se trabaja ésta: en los mufiins los ingredientes se mezclan digamos burdamente, sin incorporar apenas aire, mientras que en las magdalenas los ingredientes se baten e incorporan aire a la mezcla. El resultado es una textura más esponjosa y el copete característico en la magdalena, y algo más densa y plana en el muffin, que además suele acompañarse de más "tropezones". En cualquier caso las dos especialidades son excelentes.