El curioso nombre el de estas lentejas es debido a su parecido, en color y tamaño, con las huevas del esturión Beluga. Es la variedad de lenteja con mayor porcentaje de proteínas, lo que la hace ideal en menús vegetarianos. Una vez cocidas, mantienen la piel, son tiernas y tienen una textura que las hace perfectas para ensaladas y guisos.
Estas que os presentamos van cocidas con verduras, aromatizadas con ras el hanout y acompañadas con puntas de espárragos trigueros y brócoli, un auténtico "pecado" vegetal.